La Vida , se supone que nos enseña a VIVIR, y para ésto tenemos que
aprender a Sufrir y ser valientes para aceptar los golpes del destino y los
embates del camino.
Pasaran los años y cuando pensamos que ya vivimos lo suficiente
para poder encargarnos de nosotros mismos, nos llega un golpe inesperado
y vemos lo frágil que somos, y a gritos pedimos ayuda,
no encontramos la mano amiga que nos libre de la angustia,
de esa pena inesperada. y por eso entre lagrimas y suspiros
recordamos que
solo saldremos vencedores cuando nuestra Mano Derecha ,
agarrándose con fuerza de nuestra Mano Izquierda
nos lleve por la SENDA SEGURA HACIA
NUESTRO DESTINO.

