UNA SIMPLE REFLEXIÓN.
Pasamos tantos años esperando SER GRANDES para sentirnos Dueños del Mundo.
Crecemos poco a poco asumiendo las responsabilidades y compromisos del
NUESTRO CRECER, y en ese momento. no estamos muy seguros de ser capaces de vencer nuestra comodidad y apatía con la que enfrentamos al mundo, cuando todas las decisiones son asumidas por los Mayores.
Pero queríamos sentirnos Grandes, Adultos, Responsables de nuestro Destino y ahora nos damos cuenta QUE NO ES TAN FÁCIL VIVIR Y DIRIGIR A LA PROLE QUE DIOS METIÓ
EN NUESTRAS MANOS Y NUESTRO CORAZÓN.
Los hijos ya grandes, ahora con sus responsabilidades, se dan cuenta de lo difícil que es ser capitán de ese barco llamado HIJOS y evitar que zozobre ante los vendavales del oleaje del mar embravecido de nuestras vidas.
Y nosotros ahora VIEJOS, CANSADOS, Y A VECES ABURRIDOS, ya tenemos el TIEMPO GANADO PARA DESCANSAR, EN VEZ DE HACERLO seguimos empeñados en creer que somos responsables hasta el final, de esos Maravillosos Seres que nos entregó el Destino.
Asi…. Queridos HIJOS tomen firmemente el timón de ese barco que enfrentara oleajes tranquilos, oleajes mansos y turbulentos y conviértanse de una vez EN CAPITANES DE SU PROPIO BARCO PARA NAVEGAR EN EL OLEAJE DE SU DESTINO.

No hay comentarios:
Publicar un comentario