EL HEREDERO
Sentados estaban el Hombre y la Mujer,
marcados en sus rostros
De repente, como surgiendo de la luz de la
pantalla, se irguió frente a
ellos la
figura del hijo adolescente- adulto a medias , según su
conveniencia.
Y los tres se vieron como envueltos en un diálogo estilo
“pantalla
de T.V. diciéndose lo siguiente:
- Padre,
lo pensé mucho y he decidido, es decir, quiero mi Herencia.
- ¿
Cómo? ¿ qué herencia ?
- Bueno ,
lo que me corresponde: de la casa. del terreno,
el carro
- ¡Hijo pero aún ninguno de los dos, ni tu madre, ni yo Hemos muerto! - Bueno, bueno ¡está bien! pero si de todos modos me lo tendrán que dar ¿para qué esperar? Me lo pueden entregar de una vez ¿no creen?
- Bien,
vamos a ver qué crees tú que te corresponde ¿Qué de esta casa
crees tú
que es tuyo?
-
Bueno...parte de la casa y de ese terreno también.
- Y ¿desde
qué edad a qué edad trabajaste? ¿qué cantidad de esfuerzo y
dinero aportaste
para la compra de la casa y de lo que hay en ella?
- Pero
Papá, no es justo lo que dices .Lo de
los padres es herencia, por derecho, de los hijos. Así que solo pido lo mío ¿No
es verdad ?
- Y lo que gastamos en TI ¿no cuenta? ¿Quién paga tus ropas, tus zapatos, tus estudios, tus diversiones? ¿Quién te alimentó y cuidó durante todos estos años ? ¿Quién pasó horas de angustias cuando te enfermaste y pagó tus medicinas? ¿Quién te protegió y te protege, aún hoy que eres casi un hombre?
- ¡Mira Papa, no es justo que te vayas por allí, lo único que te pido es
Lo que en justicia me pertenece y quiero que me lo des ahora que puedo disfrutarlo!- Bien hijo ¿Quieres la herencia? ¡Arreglaré eso, mañana mismo, con un abogado!.
Efectivamente, a la semana, el joven recibió una citación para el bufete de un Gran Abogado, quien leyó el testamento y la cesión de Herencia, a su nombre. ¡Con la condición de que en un mes se llevara BIEN LEJOS TODO LO QUE HABÍA HEREDADO.
La lectura del Testamento, en su parte central alegaba:
“ Dejo en
Herencia a nuestro hijo: La Casa y el terreno de nuestra
vivienda
familiar, le lego los siguientes bienes :
“ Las
horas de angustia de su Madre, las gotas de sudor del cansancio de su Padre
. El dolor de nuestros huesos por horas intensivas de trabajo!
¡Las horas de insomnio de su Madre, pasada al lado de su cama durante sus enfermedades. ¡Le Legamos las horas de angustia de sus llegadas tarde
- Igualmente, es heredero de nuestros Suspiros y de
nuestros
Sueños
cuando veíamos levantar las paredes de esta casa, le damos nuestros ¡Ensueños
cuando lo tuvimos por primera vez en los brazos!. Igualmente le toca por
Herencia ¡las lágrimas de desilusión de
su
Madre! ¡los minutos amargos de verte deshumanizado y
cruel, queriendo
Heredas Hijo... junto con la casa...y lo ya nombrado:
EL PESO DE LA TRISTEZA, EL AMOR...Y EL PERDÓN MÁS GRAN

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