-¡JAMÁS....QUE NADIE JAMÁS ABUSE DE TI!
Parte II
Al fin... llegó el gran DIA,
papá le dijo:
-
¡Hijo estás listos y ahora papá y mamá van a cambiar la orden.
– “No busques pleitos a nadie, ni dentro ni fuera
de la escuela,
trata
de mantener la concordia con tus compañeros, pero no permitas jamás
¡JAMÁS
QUE NADIE ABUSE DE TI!
Isaías sintió que su mundo se abría ante un
futuro maravilloso. Pero, tomó una decisión,
también hablaría con la maestra. Ese día, durante el recreo, le pidió
permiso
para hablar con ella. Le contó todo lo que pasaba en el salón, se había dado cuenta que con la
llegada del El Pichi, algo pasaba, pero todos lo
mantenían
en secreto, solo que últimamente, El Pichi y su pandillita buscaron
camorra
también afuera, a la hora de la salida.
Isaias
le contó todo, los ejercicios, los entrenamientos y el deseo que tenía de
defenderse,
porque durante todo este tiempo, esa pandillita se burlaban aún más,
llamándolo
“señorita, chica, cobardón”
-Maestra... hoy. Si me molestan, me voy a
defender, pero si les pego ¿Ud. Que
hará?
Ella con una pícara sonrisa le contestó.
- Isaías, si tú le pegas, yo
te voy a suspender.
-
Maestra.... eso no es justo, por eso me dejaba humillar.
-
Isaías, debo suspenderte, pero a ellos
también y las madres de cada uno,
serán
citadas para una entrevista en la dirección.
Isaias llegó a su casa y le contó a papá y
mamá lo que la maestra le dijo.
¡Papá, es injusta! Hijo tu maestra tiene razón, vas a hacer
algo, que no debía de pasar en la escuela, le darás un golpe sorpresivo
y
tremendo susto a ese Pichi y seguro la
pandilla,
correrá y comenzarán a reírse ¡tranquilo hijo Tu maestra es muy
inteligente!
Llegó el día, comenzó el recreo. Isaias, se
lo había comentado
su amigo Juan, en quien confiaba sus cosas y éste se puso contento, a él también lo tenían Sometido
Cuando: Isaías, Juan y Rafael comenzaron a jugar con
sus metras, El Pichi y su
pandillita
los rodearon; con los pies, dispersaron las metras, amenazaron a los
que
jugaban, zarandearon a Juan, el más chiquito y en ese momento Isaías- le
pegó
un grito :
- ¡Nunca más Pichi.... nunca más !
Y
con agilidad , le hizo una zancadilla que dejo al Pichi en el suelo, temblando
de rabia y de sorpresa Cuando se levantó lanzándole un puñetazo a
Isaías , éste , esquivó el golpe y todo lo
que le enseño su padre en tantos días de entrenamiento, lució como una película de
karatecas que todos los estudiantes corearon,
aplaudieron y se felicitaban mutuamente. Porque
ese Pichi y su pandilla, a todos por igual molestaban.
La Maestra se los llevó a la dirección, levantó sus actas, las madres de los involucrados debían llegar a la escuela dentro de dos días a las 8 a.m. mientras....
¡TODOS ESTABAN SUSPENDIDOS!
Todos se retiraron, bravos, sorprendidos y asustados. Isaías, salió como un héroe, rodeado de sus compañeros, que lo escoltaron, entre risas y vítores, hasta la puerta de su casa.
Llegó el día de la reunión... todas las
madres estaban muy puntuales esperando la
presencia de la directora.
Algunas
avergonzadas, otras con cara de disgusto. Listas para la gran confrontación - ¡Comenzó
la reunión!
La primera que habló fue la mamá de El
Pichi... asombrada, porque su hijo era incapaz
de aquello que lo acusaban, eso no aprendió en su casa, ellos le enseñaron respetar a los
demás y no buscar peleas, ni golpear a nadie.
Algunas protestaron ¿cómo sus hijos
suspendidos?
Entro la mamá de Isaías y dijo:
- Buenos días... mi hijo también está
suspendido por lo que pasó hace dos días, pero mi hijo y otros niños de la
escuela, soportaron en silencio, durante
mucho tiempo, los pellizco, los
golpes, las burlas y las humillaciones que les infringieron
vuestros
hijos, el niño, que le gusta que lo llamen El Pichi...es el que dirige a un
grupito
que molestan y golpean a los demás, dentro y fuera de la escuela.
-
Ah... grito la madre de El Pichi y por qué no lo dijeron antes, si tú dices que
hace
tiempo pasa esto...
Otra mamá le contestó.
-
Los niños estaban asustados, sus hijos,
los amenazaron, que si decían algo, los esperarían a la salida , acompañados de
sus hermanos mayores , que les caerían a golpe. Ellos también le quitaban a los pequeños, sus
metras, perinola, los
lápices, le rayaban las tareas, le
abrían las loncheras para comerse sus
meriendas.
. ¿Lo sabían ustedes?
- Ninguno lo dijo en su casa, la maestra miraba, porque algo sospechaba, pero los muchachos “tenían un pacto de silencio, ante el temor de las amenazas de sus hijos. Pero al final ¿Qué debemos hacer? ¿Es justo que Isaías esté suspendido, cuando los violentos, durante tanto tiempo, fueron sus hijos?
Una
de las madres, con vergüenza, respondió que su hijo, amigo de El
Pichi,
jamás dijo en su casa lo que estaba pasando, solo ahora cuando tuvo que
entregar
la citación
- Y
yo...señoras, agarré una correa y le di su buena cueriza....
-
No permitiré jamás que mi hijo se comporte como un malandrín ¿Cuando esté más grande , qué le espera? ¿El retén que tenemos cerca, con todos los
delincuentes
de estos lados?
-
Para mi hijo, No quiero eso- dijo otra mamá.¡ Somos personas humildes,
pero
honradas. Decentes!
Las demás mamá dijeron lo mismo. Y fuera del salón, comenzó a escucharse fuertes aplausos. Muchas madres, corrieron la voz y se habían reunido para esperar que decisión tomaba ese grupo citado. Porque los hijos de cada una de ellas, en su momento, igualmente fueron: Sometidos, golpeados y humillados por El Pichi y su pandilla.
Siempre esperamos que estos
comportamiento, corregidos a tiempo, puedan salvar el futuro de nuestros
niños...
Hay
que darle confianza a los hijos para que cuenten cuando se les presentan
problemas, porque situaciones como éstas. se agravan y
pueden marcar con una tragedia a un JOVEN

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